Nunca un símbolo ha cambiado tanto la comunicación como el ‘hashtag’ (o almohadilla para los más románticos). El origen, según apuntan los expertos, viene del uso del símbolo numeral (#) en el lenguaje de programación allá por la década de los años 70. Fue en una de las plataformas precursoras de los chats, el Internet Relay Chat (IRC) donde se comenzó a utilizar el hahstag  para hablar en tiempo real con personas de todo el mundo en torno a una temática. Chris Messina, un usuario de IRC y defensor del Open Source, propuso en 2007 que se usara el mismo sistema de hashtags en Twitter con el mismo propósito que tenía en IRC: etiquetar intereses o temas en la red social. El resto, es ya historia.

Hoy se celebra el Día del Hashtag, un símbolo que ha servido para unir a personas en torno a intereses, pero también capaz de liderar movimientos sociales como #Metoo o #15M. La publicidad y la comunicación también han adoptado el hashtag como una herramienta para dialogar entre las marcas y anunciantes. Nunca un símbolo significó tanto para la historia de la comunicación. Pero un hashtag no solo es un símbolo sino una forma de comenzar la conversación y una invitación a participar en un diálogo abierto a todo el mundo, un lugar donde a veces las marcas pueden triunfar, y otras, pueden fracasar estrepitosamente. Pero al final, un lugar para hablar de tú a tú con los usuarios y consumidores.