Esta semana se debatía en el Congreso de los Diputados la Proposición No de Ley (PNL) para luchar contra la desinformación y las fake news. Finalmente la propuesta no ha salido adelante gracias al voto en contra del PSOE, Unidos Podemos y los partidos nacionalistas, y el apoyo del PP y Cs. Sin embargo, la PNL ha avivado el debate sobre las fake news en España y sobre la conveniencia o no de regular este tipo de informaciones.

Con la llegada de internet y las redes sociales, nos hemos visto invadidos por bulos o noticias falsas capaces de desestabilizar gobiernos e influir en el voto en campañas electorales como el caso de EE.UU, Cataluña y Brexit, entre otros. Así, se calcula que el 50% de los adultos del universo online han sido víctimas del cibercrimen el año pasado.

Pocas horas después del debate en el Congreso, la periodista Clara Jiménez Cruz, experta del Grupo de Trabajo de la Comisión Europea sobre fake news y periodista de La Sexta donde se ha convertido en el ‘azote’ de los bulos en las redes sociales gracias a sus pruebas de verificación, debatía con expertos en comunicación política sobre esta problemática en el Forocompol.

Lo primero que Jiménez aclara es que cuando hablamos de bulos o noticias falsas en Internet, no nos estamos refiriendo a las fake news. El origen del termino fake news hay que buscarlo en las acusaciones de Donald Trump a la CNN de publicar noticias falsas. “La desinformación no son solo informaciones que parecen noticias, sino memes, imágenes que se difunden en Twitter o Whatsapp. De lo que hay que hablar es de desinformación en redes sociales”, aclara la periodista de La Sexta y miembro del grupo de 39 expertos de la Comisión Europea que ha firmado un documento sobre esta problemática.

Según Clara Jiménez, existen diferentes tipos de noticias falsas y diferentes motivos para su publicación: “Una razón es la ideológica, y que tiene su origen en la crisis de los refugiados; la otra razón por la que se hacen noticias falsas es por motivos económicos, simplemente porque generan más clicks en los medios de comunicación que las escriben”. Sobre este último motivo, la periodista incide en que “vivimos en un ecosistema mediático donde no hay modelo. Ahora los medios se pelean por conseguir más clicks para conseguir más ingresos y la mayoría de esos clicks vienen de las redes sociales. Hoy el 58% del consumo de noticias de los españoles viene de las redes sociales”, añade.

El documento en el que ha participado Clara Jiménez junto con otros colegas europeos sobre las fake news y la desinformación para la Comisión Europea recomienda justo lo contrario a lo que proponía el Partido Popular hace unos días. ”No tenemos datos para legislar, que nos expliquen de dónde salen los fake news o cómo controlarlos, y que nos asegure que esa legislación sea eficaz y sirva a largo plazo”, explica Jiménez.

Para luchar contra las fake news Clara Jiménez propone diferentes alternativas:

  • Desterrar el término fake news.
  • Dar apoyo financiero al periodismo independiente.
  • Contribuir a la alfabetización digital.
  • Las plataformas tienen que compartir datos para que los organismos independientes puedan advertir a los usuarios cuando han visto una noticia falsa.  
  • Transparencia de los organismos públicos.
  • Creación de red de centros de investigación a nivel europeo.
  • Un código de buenas prácticas para los medios de comunicación y plataformas que permita la monitorización de su actividad.

Las fake news también afectan a las marcas:

El fenómeno de las fake news no solo está afectando a los gobiernos, muchas empresas y marcas están viendo cómo la falta de control de las informaciones que se propagan por las redes sociales están afectando a su reputación y a sus ventas. Grandes empresas como Unilever, ya han anunciado su intención de reducir su inversión publicitaria en plataformas como Facebook o Twitter ante el fenómeno de las fake news y directivos de empresas de comunicación como Jeff Zucker, director de CNN y azote de Donald Trump, ha pedido a las autoridades que comiencen a vigilar a Google o Facebook. La comunicación y el marketing B2B también se están viendo afectadas por este fenómeno, así lo refleja el estudio ‘Las Dos Caras de la influencia’, realizado por Hotwire, donde se aprecia una disminución de confianza en los medios de comunicación y un aumento de las opiniones de los expertos en las decisiones de compra.